Se denomina disfagia orofaríngea a cualquier alteración que se produce durante el proceso de deglución, entendiendo que este comienza cuando el bolo alimenticio entra en la cavidad oral hasta su llegada al estomago.
En pediatría, la DOF resulta un síntoma prevalente en determinados grupos de población, entre los que encontramos a pacientes con enfermedades neurológicas, malformaciones
orofaciales, prematuros o afectos de enfermedades sistémicas (cardiopatías, neumopatías, procesos oncológicos, etc.).
Durante la deglución de un bolo alimenticio, podemos distinguir tres fases fundamentales:
- Fase oral. Se realiza la preparación del bolo y su posterior propulsión.
- Fase faríngea. Comienza con el disparo del reflejo deglutorio.
- Fase esofágica. El bolo se desplaza hasta llegar finalmente al estomago.
Además de estas tres fases, cada vez con más frecuencia, los autores hacen referencia a la fase preparatoria o pre-oral, entendiendo esta como el proceso previo a la entrada del alimento en la boca. Podemos observar, ya de forma previa a comenzar la ingesta, determinadas conductas de rechazo que indiquen un trastorno en la alimentación: llanto, irritabilidad, conductas negativas en presencia de los utensilios de alimentación (cuchara, babero, vaso…) e incluso, si la aversión es importante, náuseas y vómitos previos a la ingesta.
Entre la sintomatología que puede sugerir un problema de disfagia en el niño, encontramos:
- Conductas de rechazo en el momento previo o durante la alimentación.
- Fatiga, estridor, sudoración, náuseas, tos, atragantamientos o apneas durante las
comidas. - Escape oral del alimento.
- Masticación unilateral o “rudimentaria”.
- Estornudos o cambio de voz tras las comidas.
- Retraso en el disparo del reflejo deglutorio.
- Degluciones múltiples o fraccionadas de un mismo bolo.
- Pérdida de peso progresiva.
- Infecciones respiratorias frecuentes.
- Tos crónica.
- Regurgitación nasal.
- Apraxia oral.
- Residuos orales y/o faríngeos tras la ingesta.
El logopeda especializado en deglución es el profesional encargado de ofrecer pautas y recomendaciones a las familias para llevar a cabo un proceso de alimentación adaptado a las necesidades individualizadas de cada caso. Además, en los casos que se precise, será necesario elaborar un programa de rehabilitación locomotora para buscar compensaciones a las alteraciones anatómicas y funcionales que puedan existir.
Entre las dificultades que con más frecuencia atendemos en la consulta, encontramos:
- Dificultades en la succión: incoordinación succión-deglución, ciclos de succión
irregulares, succión débil. - Tos o atragantamientos frecuentes con la ingesta.
- Rehabilitación de la alimentación en niños a los que se les ha retirado un dispositivo
externo de alimentación. - Estimulación oral de niños portadores de sonda o gastrostomía.
- Rehabilitación en casos de alteración sensorial oral.
- Presencia de conductas aversivas hacia la comidas.
- Adaptación de dieta y texturas según el caso individualizado.
- Aprendizaje o rehabilitación de la masticación.
- Lesiones o cicatrices derivadas de un tratamiento oncológico.
- Pautas y recomendaciones sobre la interacción cuidador-paciente, sobre el empleo de
utensilios adecuados según el caso y patrones posturales en la alimentación.
En la clínica NeuroSumma podemos ayudarte si tu hijo/a presenta algunos de los síntomas
anteriores o encuentras cualquier otra dificultad durante su alimentación.
¡Consulta a un logopeda especializado en deglución!
Inés Valero Arredondo
Logopeda especializada en deglución pediátrica.
Nº COL. 29/1604




